Hay algo que no es amor. No es amor. Pero grita, busca, desestabiliza. No es amor. Pero no se calla, no se duerme, no entiende nada. No es amor pero rompe, truena, hipnotiza.
Encontró en él un dejavú. No en un momento. En alguien. Que alguien sea tu dejavú. Ya lo viviste. Hay algo que los une. Hay algo que no es amor pero no los suelta. Hay algo que anestesia las eternas diferencias de las que se disfrazan y los ata. Los ata fuerte. O no tan fuerte. Tan efímeros. No hay nada. Pero hay algo que no es amor. No significa nada. Pero hay algo que no es amor. Un alma dividida en dos cuerpos. El blanco y el negro se parecen en la oscuridad. Mucho mas de lo que creen. Podrían haberse encontrado. Podría haber sido amor. Podrían haberse mirado a los ojos sin prejuicios. Podrían haber sido momentos. Podrían haberse reflejado y compartido una canción. Hay algo que no es amor. Por momentos fuerte. A veces lento. Intenso. Innecesario. Indebido. Imposible. Hay algo que no es amor pero es imposible. Y el amor nunca es imposible. No es nada. No hay nada. No sienten nada. Pero podrían haber sentido. Haberse acercado. Intentado. Lo Intentó. Hay algo que no es amor que los separa. Hay algo que no es amor que está pendiente. Hay algo que no es amor que vivirá en deseo. Será recuerdo. No durará nada. No duró nada. Más que una mirada sincera y una pelea complice. Nada más que algo que no es amor. No podrán olvidarse. Aunque no se recuerden. Porque hay algo que no es amor. El amor está después.
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